Lo Más Reciente

viernes, 1 de abril de 2022

2022: Qué hará el PCV en noviembre (diferencias entre eventos y congresos)

Armiche Padrón
1 de abril de 2022.

 

Armiche Padrón.
Los comunistas venezolanos nos preparamos para un nuevo Congreso, el 16º en nuestra vida política en medio de un contexto complejo y amenazador, para el Partido y para nuestro país que pasó del optimismo socialista y de liberación nacional finalizando el siglo XX, para iniciar el derrotero del entreguismo y la recomposición de la burguesía venezolana; en un momento donde el sistema capitalista mundial transita su crisis más profunda, duradera y donde el Imperialismo demuestra de nuevo su voracidad con el empleo de sus marionetas preferidas: los fascistas, que por medio de sus variantes pretenden mantener a raya al movimiento obrero y sus expresiones revolucionarias, progresistas y democráticas.


El Comité Central, en respeto a los Estatutos del Partido y en el progresivo “relajamiento” de las medidas asumidas por la Pandemia, resolvió en su XXVIII Pleno de marzo convocar al Congreso Nacional. El concepto “Congreso” para los comunistas advierte diferencias sustanciales con otro tipo de “congresos” celebrados en organizaciones policlasistas y reformistas. En estas, más que congreso, lo que celebran es un Evento en el que se imponen por coyuntura las características de su composición, que siempre terminan siendo de manera mayoritaria impuestas por la dirección nacional para, una vez abierto el Evento, dar a conocer las justificaciones ya sabidas por los medios de comunicación y las resoluciones (generalmente las consignas) para seguir “enfrentando” a los enemigos de la Patria.


Los comunistas evitamos el carácter panfletario y superficial de un Congreso. Preparar un Congreso comunista implica un recenso real (no por vía electrónica) no solo del militante o del afiliado, sino del organismo donde poseen vida militante (la célula) en la cual estamos todos los comunistas obligados a militar (debatir, concretar la Línea Política, respetar los Estatutos, guiarnos por el Programa y cotizar).


Pero no solo el recenso es obligatorio (pues ayuda a la definición táctica de la nueva Línea Política), sino que el recenso y reorganización de los organismos del Partido se desarrollan para garantizar el debate amplio y democrático de un conjunto de Documentos (que se relacionan con el Orden del Día del Congreso) a fin de que la militancia sepa que se va a discutir y participe, a través de tres instancias (conferencias de célula, conferencias locales y conferencias regionales) sentando así, sus posiciones que también tendrán cabida en el Congreso.


No basta organizarse y debatir. En una sociedad como la venezolana donde los partidos políticos de la derecha (incluyamos allí los autocalificados de “centro”, “democráticos” y “socialistas”) imponen sus direcciones nacionales, regionales, locales, vocerías y hasta dirigentes “de calle”; los comunistas llegamos al Congreso en medio de un proceso, repetimos, de recenso-reorganización-debate y de elección de autoridades en todos los organismos de dirección (células, comités locales y comités regionales) garantizando que en el Congreso asistan los cuadros más reconocidos por la militancia y más preparados en el debate realizado.


El Congreso permite que los comunistas reconozcamos autocríticamente el Partido donde militamos, el Congreso permite que el debate que se dio en las células llegue a su máxima expresión (el debate en este XVI Congreso sancionará la nueva Línea Política, nuevas Tesis Programáticas y evaluará el estado del Partido en la actualidad). Pero también el Congreso elegirá al nuevo Comité Central del Partido, porque los comunistas no poseemos dirección nacional ni de ningún tipo a dedo, salvo que las circunstancias (validado por los Estatutos) lo impongan (y son responsabilidad de organismos de dirección colectiva): los comunistas no decimos “lo que diga tal o cual”, los comunistas asumimos lo que la mayoría decide.


¿Somos perfectos?, para nada, pero somos consecuentes con nuestros principios. De vez en vez surgen arrebatos oportunistas o individualistas, de vez en vez se pretende alterar principios; pero cuando se cree en el colectivo y se trabaja colectivamente, los descollos y arrebatos se resuelven, vía estatutaria, de múltiples maneras. El deber de cada comunista es actuar como un comunista, no como oportunistas a la espera de “buenos vientos”.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario