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sábado, 21 de marzo de 2020

Tomás del Carmen Torres

IAEBM,
21-03-2020


Tomás del Carmen Torres nació el 20 de diciembre de 1913, en Cumaná, Estado Sucre, en  el seno de una familia trabajadora, siendo aún muy joven, se trasladó junto con su primo Tomás de Aquino Torres, a la ciudad de Caracas; donde comenzó a trabajar como obrero, vendiendo su fuerza de trabajo para poder sobrevivir, Tomás del Carmen Torres se dedicaba a trabajar como cortador, en una fábrica de zapatos ubicada en la ciudad de Caracas. Su primo Tomás de Aquino Torres, también empezó a trabajar como vendedor de calzados en una tienda. 

Tomás del Carmen Torres (20-12-1913 / 21-03-2011)

Desde muy joven ambos primos, oriundos de Cumaná, se preocupaban por las injusticias que vivían sus padres, se preocupaban por las duras condiciones que tenían que soportar los obreros y campesinos venezolanos durante la dictadura de Juan Vicente Gómez, dictador proimperialista y protofascista, al servicio de las transnacionales petroleras. Desde 1928, la Internacional Comunista, venía desarrollando la ardua labor de fundar y organizar los primeros organismos comunistas de América Latina; es allí donde venían cumpliendo un papel importante Gustavo machado y Salvador de La Plaza, miembros fundadores del Partido Comunista Mexicano y el partido Comunista Cubano, fundadores del Partido Revolucionario Venezolano (PRV) en 1928, partido policlasista conformado por venezolanos en el exterior, que tenía contacto con la Internacional y algunos comunistas venezolanos como Aurelio Fortoul, Mariano Fortoul, Jorge Saldivia Gil, Miguel Otero Silva, Ricardo Martínez y Eduardo Machado, que venían de militar y participar en la fundación de los Partidos Comunista de Francia y Estados Unidos. Aurelio Fortoul fue el encargado de organizar el primer organismo del PCV en Venezuela, siendo enviado por el Buró del Caribe de la Internacional Comunista. 

Tras hacer un trabajo de acercamiento y observación, Aurelio Fortul se pone en contacto y capta a Tomás del Carmen Torres y Tomás de Aquino Torres, luego de algunas reuniones particulares, se procedió a fundar la primera célula del Partido Comunista de Venezuela el 5 de marzo de 1931, quedando conformada por:   Tomás de Aquino Torres (Tirso), Tomás del Carmen Torres (Coco), Víctor García Maldonado (Vicente), y José Antonio Mayobre, siendo designado Tirso como Secretario de célula. Ramiro (Raúl Osorio) y Collins (Aurelio Fortoul) quedaron subordinados a esta célula y con la tarea de constituir otras nuevas en los días siguientes; en los siguientes días se integrarían Rodolfo Quintero, Juan Bautista Fuenmayor y Kotepa Delgado. 

De izquierda a derecha, Camaradas: Gilberto López Silva (1925-2015), Tomás del Carmen Torres (1913-2011), Antonio "Mosca Martínez (1946-2009) y Eliecer Martínez (1930). Foto tomada en el marco del 78 aniversario del PCV. Cumaná 2009. 

Es acá que Tomás del Carmen Torres, inició su formación marxista-leninista, iniciando la lucha contra el sistema capitalista y contra el imperialismo. Con el paso de los años, se conformaría el Comité Local de la parroquia San Juan en Caracas, del cual Tomás del Carmen Torres fue miembro y secretario. Posteriormente volvería a su natal Cumaná, donde continuaría militando hasta el día de su partida el 21 de marzo de 2011, siendo el último sobreviviente la primera célula del PCV. Tomás del Carmen Torres, ofrendó su vida a la causa de la clase obrera, se mantuvo fiel militante del PCV durante toda su vida, por tal motivo después de su partida se le rindieron los honores comunistas en capilla ardiente, con guardias constituidas por militantes y dirigentes del PCV.

Como semblanza, el Camarada Jerónimo Carrera (1922-2013), le dedicó unas merecidas palabras de reconocimiento y despedida. 


CAE UN AÑEJO ROBLE

Esta semana siento que debo posponer mi semanal comentario en esta columna periodística, sobre hechos de la situación tanto de carácter internacional como nacional, preferentemente en el campo político, para más bien referirme al fallecimiento ocurrido en mi Cumaná natal, el reciente lunes 21 de marzo, de un camarada que muy bien podemos calificar de histórico. 

Se trata de Tomás del Carmen Torres, uno de los fundadores del Partido Comunista de Venezuela, quien ha muerto justo casi centenario, y apenas dos semanas después que el PCV acaba de cumplir nada menos que 80 años de su fundación.
En efecto, este partido político revolucionario fue creado por un pequeño grupo de muchachos el 5 de marzo de 1931, quienes en Caracas se reunieron y fundaron una primera célula.

Uno de ellos fue este que acaba de morir, y junto con él también un hermano suyo de nombre Tomás igualmente, Tomás Aquino Torres, ambos cumaneses. Tal acto era una verdadera hazaña, en una Venezuela en la cual no existía ningún otro partido político ni nada parecido.

Pues el régimen tiránico de Juan Vicente Gómez, instalado por los yanquis y británicos desde 1908 –-para sacar el petróleo tranquilamente, y sustituyendo al del alocado Cipriano Castro, compadre de Gómez–había proscrito a los provenientes del siglo anterior, fuesen liberales o conservadores. Los muchachos de hoy seguramente no entienden tal situación, habituados como están a decir contra el gobierno lo que se les ocurra, incluso por canales de televisión. Y como no encuentran ya qué más decir, quizás por eso es que han comenzado a aplicar una «técnica» de propaganda novedosa, como es la de coser sus propios labios con hilo y aguja… los muy valientes.

Lo más triste, a mi juicio, es que nuestros muchachos que ahora hacen tales cosas no tienen idea del mundo en el cual les ha tocado vivir. Creen ellos que yanquilandia es el paraíso mismo, y añoran irse para allá como sea. Deberían saber que en tal paraíso jamás podrían ellos gozar de las libertades que acá disfrutan. Y en cuanto a trabajar, allí son millones los desempleados, al punto de estar actualmente expulsando cada día a millares de mejicanos, y de gentes provenientes de países centroamericanos, que antes eran recibidos por ser mano de obra barata.

Aceptan a los jóvenes solamente si se enrolan en las filas de las fuerzas armadas yanquis, como carne de cañón, para enviarlos de soldados a matar o morir en países como los del Oriente Medio en la actualidad. Pues bien, la osadía de quienes se atrevieron a dar aquel paso de crear una primera célula, yo digo que solo es comparable a la de aquellos muchachos que hace ahora doscientos años fundaron la Sociedad Patriótica, también en Caracas, que fue el primer paso hacia la ruptura con la monarquía española y la difícil lucha por nuestra independencia nacional. Asimismo, digo que la valentía de aquellos patiquines caraqueños, a la cabeza de quienes surgió un hombre de la talla incuestionable de Simón Bolívar, nada positivo pudo alcanzar sin el respaldo del llamado «pueblo bajo», formado por los llaneros al mando de Páez y los miles de esclavos que se autoliberaron entonces.


Hoy, la caída de un añejo roble como Tomás del Carmen Torres y su ejemplo, debe estimular en los comunistas venezolanos, y en particular en las filas de nuestra Juventud Comunista, los ánimos de lucha por una Venezuela verdaderamente independiente y socialista.

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